Lo constituyen dos piletas que contienen respectivamente agua fría (10º C) y caliente (40º C) con una profundidad de 30 cm.
Su disposición y tamaño permiten realizar recorridos caminando por ellas alternativamente; o bien permanecer sentados en el banco que las separa, con los pies sumergidos en una de ellas y girándose, sumergirlos en la otra, produciendo así los contrastes de calor-frío, que supondrán para la zona de los pies y gemelos, el efecto de dilatación/constricción en el sistema circulatorio de esas zonas específicas con los beneficios consiguientes, produciendo también una importante descarga del sistema nervioso.

